Foto: La República.

Siendo el Perú un país con cuantiosos recursos naturales y no naturales para un desarrollo sostenible adecuado para el progreso de todos los ciudadanos, en la actualidad, es causal de violentos actos de disputas constantes y marcadas de grupos de poder enfrascados en la posesión de éstos, siendo los pobladores de localidades alejadas de la Costa, Sierra y la Selva del Perú que vienen sufriendo innumerablemente afectaciones a su calidad de vida siendo causal de que los propios recursos que los sustentan  una suerte de bendición y a la vez de retraso a causa de una mala gestión de los conflictos que poseen.

Según el Reporte de Conflictos Sociales Nº 208 de la Defensoría del Pueblo, existen 193 conflictos sociales en el Perú hasta Junio del 2021. Esto representa un aumento del 2% un respecto al mes de Marzo de este mismo año. De los 193 conflictos, 138 son activos y 55 se encuentran latentes.

Loreto concentra la mayor cantidad de conflictos sociales (31 casos) que se desarrollan en un solo departamento, seguido de Cusco (22), Ancash (17), Puno (14) y Apurímac (13).

Según la Tipología, los conflictos socio ambientales, continúan siendo los más numerosos (127 casos y representan el 65.10 del total de los conflictos, seguido los comunales (19 casos), por asuntos de gobierno nacional (14 casos), asuntos de gobierno local (10 casos) y adjuntos de gobierno regional 9 casos.

Respecto de los conflictos vinculados a la minería, el porcentaje de éstos, con relación a los Socio Ambientales, es de 63.8%.

El tema de la resolución adecuada de los conflictos sociales es una preocupación central de los estados modernos y democráticos que persiguen el bienestar social de la población.

El desarrollo de los mecanismos alternativos de la resolución de los conflictos sociales del siglo XX, es el resultado de un contexto social de poca confianza, descrédito de la Justicia Tradicional, corrupción, falta de independencia e inequidad que han demostrado una disminución de legitimidad y gobernabilidad del Estado.

Para afrontar los Conflictos Sociales se requiere el aporte de las voluntades de líderes que intervienen a nivel Estado, empresa y sociedad.

Cabe resaltar, que los conflictos hay choque de culturas, valores e intereses entorno a lo establecido. En ellos se plantean las demandas de la población, la desigualdad, exclusión y discriminación social de la sociedad.

Los conflictos sociales y los resultados débiles de las negociaciones políticas son el producto de una fragilidad de la estructura política del país, de los aparatos del Estado, de las instituciones etc., La dificultad de no presentar alternativas de solución eficientes, y viables a éstos problemas y necesidades de la población, se debe a que se ignora el marco cultural en lo que se desarrollan.

El malestar permanente del sector rural se expresa a través de las protestas contra elementos externos que alteran la tranquilidad. La prueba es el alto número de conflictos suscitados alrededor de la explotación de los recursos naturales, la contaminación de los mismos, que agudizan los problemas de las poblaciones campesinas.

El descontento campesino está relacionado con aspectos de la defensa de los derechos humanos.

En conclusión, los conflictos sociales tienen relación con las bases culturales de los procesos de gobernabilidad y gobernanza. La solución de éstos, depende de los factores de legitimidad, eficiencia y eficacia del Rol del Estado, depende de la estabilidad del régimen político de turno.

También podemos sumar las debilidades, capacidades, de las autoridades del Estado, líderes de la Sociedad Civil y Privados.

En el Perú, sigue siendo un reto construir y fortalecer la democracia y los pasos decisivos para lograrlo, que la explotación de los recursos naturales sea de manera ambiental y socialmente responsable y, que el diálogo sea asumido por las autoridades y los ciudadanos como un medio y un fin.

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