Foto: Municipalidad de Lima

Uno de los impactos más grandes de la Pandemia del Covid 19 se ha dado en el campo económico, lo cual ha afectado a diversos sectores, empresas y por su puesto a sus trabajadores. De acuerdo al INEI, en los primeros 3 meses de Pandemia se perdieron alrededor de 2,3 millones de empleos sólo en Lima, lo que representa más del 45% de la PEA en la capital, y en la actualidad, pese que están abriendo los negocios de manera progresiva, la posibilidad de reubicarse laboralmente es más difícil, y mucha gente se ve forzada a buscar oportunidades en áreas distintas a las de sus ocupaciones anteriores. Es así que el término reinvención laboral se escucha cada vez más.

Primero definamos el término reinvención laboral. Dicho concepto tiene que ver con el cambio del tipo de ocupación o profesión que venimos realizando por uno distinto. En general éste puede darse por dos razones; la primera es que sea por decisión propia porque no se siente a gusto con la profesión u ocupación que se realiza (y decide hacer un cambio) y la segunda por necesidad tal como es el caso de los efectos de la pandemia antes mencionado. Exploremos cada uno de ellos.

Según una encuesta de Gallup el 85% de los trabajadores en todo el mundo admite, cuando han sido preguntados anónimamente, que su trabajo no les satisface y no se sienten comprometidos ni identificados con el mismo. En este grupo es frecuente escuchar “no me gusta lo que hago”, quejarse continuamente de la rutina, jefe o compañeros de trabajo, tener un alto componente de estrés o incluso somatizar su cansancio emocional en insomnio, dolores musculares, dolor de cabeza frecuente o alguna enfermedad. En esos casos las personas están lejos de desarrollar su vocación, que es una actividad donde se siente que se está realizando como persona, que es lo suyo. El problema es que la vocación no siempre está alineada con la profesión ni con la ocupación que se tiene, que muchas veces se eligen sin hacer un análisis introspectivo y escuchar el denominado llamado a nuestra verdadera vocación.

Como se ha mencionado, también existe un segundo grupo de personas, que tienen que reinventarse por una necesidad de origen externo, ya sea porque el negocio quebró o lo botaron del trabajo como ha sucedido por los efectos de la Pandamia. También la razón puede ser una enfermedad o discapacidad le impiden continuar con la ocupación que venían haciendo hasta ese momento. Ejemplos de discapacidades adquiridas ya sea por accidente o enfermedad son las de  un profesor que pierde la voz, un futbolista que se lesiona gravemente o un cirujano con parkinson. Otros catalizadores de reinvención laboral son también los cambios producidos por el avance de la tecnología, ya que con el desarrollo de la robótica e inteligencia artificial van a desaparecer muchas profesiones, algunas ya están en pleno declive como lo son: los choferes de trenes, agentes de viaje, call centers, entre otros.

Ya sea por decisión propia o ya sea por necesidad, es necesario reflexionar sobre la reinvención laboral. Lo primero es ver que detrás de cada crisis hay una oportunidad. La mayoría de gente que está insatisfecha con sus ocupaciones o profesiones actuales, no toma acción, es un porcentaje menor el de la gente insatisfecha que decide hacer un proceso de reinvención laboral,  básicamente por el miedo a la incertidumbre provocada por lo nuevo, y que es mejor lo malo conocido. En ese sentido, una de las oportunidades que proviene de la crisis de la Pandemia, es el empujón que les ha dado a aquellos insatisfechos laboralmente para ahora buscar su vocación.

Entonces, ¿cuáles son las recomendaciones para iniciar un proceso de reinvención laboral?. Sugiero empezar con el modelo de las tres “A”; Analizar, Aprender y Amigos.

Analizar tiene que ver con hacer una investigación para determinar qué le apasiona, qué talentos tiene y cuáles de ellos tienen una demanda en el mercado, es decir, le solucionan o proveen un servicio a alguien. Es buscar la intersección entre lo que le gusta, hace bien y le soluciona una necesidad a alguien. Si no hay claridad, tampoco es quedarse en la parálisis que viene de mucho análisis, sino que es mejor ponerse a hacer, probar cosas distintas y de esa forma descubrir tu vocación.

Aprender constantemente sobre esta nueva actividad, tenemos la suerte de vivir en un mundo donde el acceso a la información es grande, hay muchas fuentes de información on line para ser autodidacta o también se puede uno inscribir en cursos. La idea es convertirse en un experto, y siempre tener en cuenta que, para aprender, también se debe desaprender lo que le detiene o no deja andar por el nuevo camino elegido.

Por último, tenemos Amigos, que se refiere a utilizar la red de contactos que se tiene y que de alguna manera tienen relación con la nueva actividad, tanto para ayudar desarrollar la reinvención laboral como para una recolocación laboral o soporte en un emprendimiento. Importante a tener en cuenta es que esa red de contactos debe ser nutrida y ampliada constantemente.

Nada que valga la pena pasa de la noche a la mañana. No hay que desesperarse por no obtener resultados inmediatos, por eso la paciencia es muy importante en un proceso de reinvención laboral, es importante manejar las expectativas, ya qye el desarrollo de las habilidades y la generación de ingresos van a tomar un tiempo. Otras cualidades de las que se pueden apoyar son la humildad, para estar dispuesto de aprender de otros; resiliencia, para tolerar la frustración y recuperarse de las caídas; abrazar el error como vehículo de aprendizaje y mucho optimismo, creatividad y trabajo duro.

Finalmente, si no se está contento con la ocupación que se realiza, no tenemos que esperar una siguiente crisis que nos empuje en nuestro proceso de reinvención laboral. Tampoco significa renunciar a la ocupación actual intempestivamente, si no dedicarle tiempo a reflexionar del tema, y si se toma la decisión que se quiere buscar algo distinto, ir haciéndose un plan de salida con plazos e hitos establecidos, hasta que uno de esos hitos sea el dejar la ocupación actual. También recordar apoyarse en las tres A y en las cualidades que deben cultivar para este proceso, que de nuevo son; paciencia, humildad, resiliencia, manejo error, optimismo, creatividad y trabajo duro,  que al final no será duro, ya que cuando uno está realizando su vocación,  el deber es un placer.

 

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Actualmente a cargo de la Vicepresidencia de Desarrollo de Negocios de Gilat Perú. Ingeniero Electrónico de la Pontifica Universidad Católica de Perú y Magíster en Administración de Negocios en Centrum. Tiene una carrera de 19 años en el sector de telecomunicaciones, y es experto en soluciones TIC aplicadas a zonas rurales. Como docente y conferencista posee una carrera de 18 años en universidades e instituciones tanto gubernamentales como privadas.

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