Médicos intensivistas recomiendan instalar sistemas de alto flujo de oxígeno en hospitales con demanda de pacientes por covid-19, como estrategia de contención ante la falta de camas UCI.

La pandemia causada por la covid-19 sigue desnudando la crisis sanitaria en nuestro país. Era evidente que el nivel de camas UCI colapsaría en cualquier momento y, esto viene ocurriendo ante el incremento de contagios a nivel nacional luego de la llegada de la nueva variante del Reino Unido.

El reciente colapso de los hospitales por la falta de camas de hospitalización, ventiladores mecánicos, enfermeras y médicos intensivistas ha recomendado a las autoridades del ministerio de Salud, no seguir invirtiendo en la compra de más ventiladores mecánicos. Sin embargo, la Sociedad Peruana de Medicina Intensiva (SOPEMI), ha propuesto adquirir sistemas de alto flujo de oxígeno, pero este pedido hace de oídos sordos en la ministra de Salud, Pilar Mazzetti, ya que, según el presidente de la SOPEMI, Jesús Valverde, lo viene solicitando hace 4 meses.

“Hace tres o cuatro meses, estamos proponiendo al Ministerio de Salud, que se compre estos sistemas de alto flujo. Son unos sistemas de entrada de oxígeno a alta velocidad que de manera relativa y de manera absoluta en muchos casos resuelve el problema respiratorio en pacientes que van a progresar de forma severa”, indicó.

Valverde, también señala que las camas UCI no van a solucionar la demanda de pacientes por la covid-19, y reforzar el segundo nivel basado en una estrategia de alto flujo de oxígeno, instalados en las áreas con hospitalización en general sería lo recomendable.

“Las camas de hospitalización, que hoy en día, eran la reserva de los hospitales ya se están llenando. En este momento podemos decir que las UCI a nivel nacional ya se encuentran colapsadas, el crecimiento se está dando en áreas extendidas fuera de la Unidad de Cuidados Intensivos. Eso significa que la migración del paciente directamente de su domicilio a los hospitales de tercer nivel se está dando de manera franca y vertical”, manifestó.

Por su parte, el médico intensivista Manuel Laca Barrera, ha señalado que sería mejor adquirir sistemas de alto flujo de oxígeno, como estrategia de contención que evitarían que pacientes por la covid-19 lleguen a las unidades de cuidados intensivos.

“Son sistemas que pueden ser administrados incluso en salas de hospitalización, en salas acondicionadas para hacer alto flujo y por médicos no especialista en cuidados intensivos, neumólogos, anestesiólogos, médicos internistas pueden ejecutarlo a ese nivel, con lo cual evitaríamos de que el paciente vaya a UCI”, señaló

El sistema de alto flujo consiste en la administración de concentraciones mayores de oxígeno al paciente, con la intención de tratar o prevenir los síntomas y las manifestaciones de la hipoxia que consiste en la deficiencia de oxígeno en la sangre, células y tejidos del organismo.

“Hay 2 tipos de estos equipos: Alto flujo presión positiva y los sistemas de alto flujo por cánula nasal, cualquiera sea la forma en la que se utilicen esos equipos aportan soporte respiratorio”, dijo.

Este sistema también conocido como Ventilación No Invasiva (VNI) se sitúa como segunda opción en caso de respuesta insuficiente y sin criterios inmediatos de intubación.

Laca Barrera, recuerda que el último efecto causado por la covid-19, en el organismo, es un cuadro de insuficiencia respiratoria que conlleva al paciente a la asistencia de un ventilador mecánico.

Los “Wayrachis”

 Tres ingenieros peruanos tuvieron una iniciativa, el año pasado, de fabricar un equipo de origen inglés, el cual otorga, en caso que se requiera, un alto flujo de aire en el tratamiento de pacientes afectados por la covid-19 que presentan dificultades respiratorias crónicos.

Daniel Akamine, Camilo Parra y Fernando Sato fabricaron estos aparatos diseñados originalmente por la University College London (UCL), donde previamente solicitaron información. “Cuando vimos que UCL liberó el diseño del regulador de oxígeno para todo el mundo, quisimos demostrar que en el Perú también se podía fabricar el equipo y contábamos con la capacidad. Fabricamos los reguladores y los hemos donado al Sistema de Salud que tanto los necesitan”, manifestó en ese entonces Akamine, ingeniero mecánico.

Más del 60% de pacientes que utilizaron estos reguladores evitaron el uso de respiradores mecánicos, logrando descongestionar las camas UCI.

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