Foto: Perú 21

El Perú es un país con una gran tradición agraria, los antiguos peruanos tuvieron la sabiduría de ampliar la frontera agrícola y de cultivar tierras, porque siempre ha existido “hambre de tierras”. Domesticaron muchas plantas entre alimenticias, medicinales e industriales, algunas de ellas como la papa que salvó al mundo de la hambruna, y la quina de la fiebre. Es impresionante el gran legado que nos han dejado, destacan el laboratorio de Moray en Maras, andenes en Puno, Cuzco y Arequipa. Sistemas hidráulicos como el Tipon en Cuzco, los acueductos y galerías filtrantes en Nazca, el canal de Raca Rumi en Lambayeque, el canal de Cumbemayo en Cajamarca. Sin embargo, no hemos sido capaces de protegerlo a través de patentes. Luis Valcárcel decía: “El Tahuantinsuyo fue una gran empresa donde no hubo hambre”. En contraposición, en el Perú actual las necesidades humanas crecen junto a la densidad poblacional, generando muchas veces desabastecimiento. Lo cual de por sí constituye una injusticia.

“La tierra constituye un instrumento de justicia”, que requiere mantener su equilibrio con el hombre y el agua. Ante ello, es menester fortalecer las políticas públicas con el objetivo de apoyar el desarrollo de la agricultura en nuestro país. En estos momentos lamentablemente está olvidado y desatendido.

La actual estructura sectorial desde el Ministerio de Agricultura hasta los gobiernos regionales  no responde al objetivo de promocionar a esta importante actividad. Los agricultores de las diversas actividades están confinados a la subsistencia. El gobierno nacional ha trasladado a las regiones su burocracia y su planilla, las agencias agrarias están abandonadas, no tienen la capacidad de respuesta para darle el apoyo decidido a los hombres y mujeres que viven de la tierra.

El agricultor requiere asistencia técnica, información sobre mercados, créditos, seguro agrario y apoyo en la comercialización. Así mismo el apoyo decidido en la construcción y modernización de la infraestructura como los canales de irrigación, vías de comunicación. Las sequías son duras, no menos inclementes las plagas y las heladas. El hombre del campo no encuentra eco en los diversos estamentos del gobierno, de allí que muchas veces acuden al reclamo beligerante.

En la cadena de comercialización, el productor es el menos favorecido, los intermediarios son los que más se benefician, los costos de producción son altos y además son encarecidos por las pésimas condiciones de las vías de comunicación.

Es tiempo de consolidar la justicia agraria, los peruanos en general cada vez que llevamos un alimento a nuestra boca debemos recordar que fue cultivado por nuestros compatriotas del campo. No seamos indiferentes e indolentes con la situación que viven nuestros campesinos, que muchas veces es castigado por la caída de precios, por las heladas y las plagas. El gobierno nacional, a través de CEPLAN, debe mantener informado sobre las tendencias de los mercados, y evitar importaciones que compitan deslealmente con nuestros agricultores, recordemos que en otros países subsidian a sus agricultores.

La justicia agraria también pasa por el desarrollo rural, creando un fondo de vivienda rural con el objetivo de elevar las condiciones de vida a través de una buena vivienda, mejorar sus escuelas con el uso intensivo de la tecnología de información y comunicación, construir represas y canales de irrigación estableciendo una política hídrica, ampliando la frontera eléctrica  dotando de energía trifásica para industrializar su producción. Esto permitirá desarrollar la agricultura y consolidar la vida digna de nuestros hermanos y hermanas del campo.

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@MesiasGuevara

(*)Ejecutivo Senior, Peruano, DEA en Administración de Empresas por la Universidad de Sevilla, MBA en la Escuela de Post grado de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), Egresado de la Segunda Especialización en Proyectos de Inversión Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), Ingeniero Electrónico titulado en la Universidad Ricardo Palma (URP).
Ha sido Director Académico de la Escuela de Ingeniería Electrónica de la Universidad Ricardo Palma, Account Manager de Lucent Technologies del Perú, Experto en Telecomunicaciones en INICTEL. Profesor en las Escuelas de Post Grado de UNMSM, UNFV, UNJBG y UpeU.
Como Congresista de la República (2011-2016) impulsó:la ley de banda ancha, la ley de los operadores móviles virtuales, la ley de tele salud, la ley que impulsa el sistema de alertas tempranas, entre otras.
Actualmente es docente en la escuela de post grado de la FIEE- UNMSM y consultor.

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