Foto: Perú 21

En la vida, la experiencia de lo vivido suele ser una buena maestra, aunque muchas veces cruel. Kierkegaard, filósofo danés del siglo XIX, decía que «la vida solo puede ser comprendida hacia atrás, pero únicamente puede ser vivida hacia delante.»

Parece que los ejemplos se dan cada vez más seguido, o tal vez solo se perciben más. Nos colocan en un punto que ojalá sea de quiebre para repensar qué nos estamos haciendo como sociedad, al demostrar esta total incapacidad para prever. No terminábamos de salir del horror del incendio en Las Malvinas cuando nos enfrentamos nuevamente a otro suceso lamentable en el Cerro San Cristóbal… ambos en la capital del país.

Y todos asistimos nuevamente a la desesperanza de la población de un país que pretende ser moderno, pero que solo es capaz de reaccionar. Ahora todos buscan responsables y culpables y resulta que somos todos y a la vez ninguno.

Ahora todos inspeccionan, citan alcaldes, ministros y funcionarios para que expliquen por qué “no hicieron algo”, pero parece que nadie sabe exactamente “qué algo” tenían que hacer. Ahora resulta que hay muchos expertos individuales y formando organizaciones civiles que sabían “cuál es el algo”, qué tenía que hacerse… ¿Por qué no lo dijeron?

Después del incendio de las galerías-almacén se desató una frenética inspección por todo el país de otras galerías-almacén. Y después del último domingo, todas las empresas de buses de turismo tienen la especial atención de las autoridades y la prensa… ¿Cuánto durará? Seguro que hasta el próximo incidente.

Sabido es que hay responsables en cada nivel de gobierno, porque gobernar también significa proteger a los gobernados. Pero ahora resulta que ellos emitieron normas y les advirtieron… ¿Acaso ahí terminan las responsabilidades?

¿Cómo se construyó piso a piso con una informalidad espantosa verdaderos laberintos kafkianos, trampas mortales, violando todas las normas de seguridad? ¿Cómo se trasladó todo el material almacenado, sin que nadie hiciera nada por medir el peligro? ¿Acaso nadie lo vio? Tal vez ya se inventó la pintura invisible y la “teletransportación”.

Ahora todos proponen soluciones sobre temas que antes nadie quiso ver. Los medios de comunicación, las autoridades de todos los niveles de gobierno, los congresistas, los colegios profesionales, las organizaciones privadas, las llamadas ONGs están concentrados estos días sobre estos lamentables incidentes… ¿Hasta cuándo? Seguro que hasta que se presente un nuevo incidente que marque la agenda de nuestra vida nacional.

Realmente… ¿Solo podemos comprender lo que nos pasa como ciudadanos, como país, mirando hacia atrás?

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Ex Directora Ejecutiva de Cofopri. Ex Presidenta Ejecutiva del Instituto Catastral de Lima. Arquitecta - Urbanista por la Universidad Nacional Federico Villarreal, Postgrado en Planificación Gestión Urbana del Instituto Español de Administración Pública, Egresada de la Maestría de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico.

Experiencia en Consultoría y Asesoría a Gobiernos Locales y Ministerios de Economía y Finanzas, y Vivienda Construcción y Saneamiento, en Información y Gestión Territorial, Catastro con fines tributarios, Catastro de daños por desastres. Gestión de Proyectos de Gestión Territorial y Programas de Reconstrucción de Viviendas. Ponente en las Conferencias de Tierra y Pobreza del Banco Mundial.

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