Foto: Exitosa

Compartimos la columna de Juan Carlos Tafur, publicada en Exitosa, respecto de las características de la derecha conservadora:

El principal enemigo de las libertades hoy en día no es el socialismo, mucho menos el populismo chavista.

Los principales responsables del avance social y político de la ul­traderecha peruana. Con­fundidos respecto de un eventual parentesco o cer­canía con dicho sector y creyentes de que el enemi­go único y principal es la izquierda o el populismo estatista, han permitido que a su costado crezca, se infiltre y camufle un pen­samiento que no se condi­ce casi en ningún término con el de quienes creen no solo en las libertades eco­nómicas sino, sobre todo, en las libertades políticas.

Hay un proceso creciente y masivo de conservaduri­zación. Producto del recuerdo y reacción frente a la violencia terrorista, del mensaje moral de las iglesias evangélicas y sin duda del subsistente proceso de migración masiva (que construye in­dividuos y por ende ciudadanos alejados del tra­dicional discurso de las izquierdas), la derecha conservadora se ha fortalecido en sectores popu­lares y ello irradia a las élites.

Los liberales se han dejado cooptar. Mareados, actúan como si tuvieran afinidad con quienes han hecho del discurso de mano dura, de la defensa ce­rrada del gran capital antes que del mercado, y de la hermética nostalgia de la moral perdida, su esen­cia narrativa. Mercantilista en el aspecto económico, ultraconservador en el as­pecto moral y autoritario en términos políticos, este sector ha logrado empode­rarse así merced a la tibieza de su recepción por parte de quienes deberían ser sus críticos.

El principal enemigo de las libertades hoy en día no es el socialismo, mucho menos el populismo cha­vista. Aun siéndolo ambos, lo son menos que la caver­na derechista, que crece y recluta enormes poderes fácticos amenazando con hacer estallar efectivamen­te la ruta hacia la construc­ción de una sociedad más moderna. Si, como se ha visto, logra éxitos en el mundo desarrollado, más fácilmente parece hacerlo en una sociedad emergente como la peruana.

 

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