Ayer, 03 de mayo, una vez más Venezuela fue tomada por una rebelión civil. Esta protesta nació como reacción a las declaraciones hechas por el Presidente de Venezuela el pasado lunes, y que tomaron forma con la firma del decreto de convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, con el objetivo ―en palabras de Maduro― de “reformar el Estado y redactar una nueva Constitución”.

“No nos vamos a reunir con el Gobierno para avalar el golpe”, expresó el gobernador del estado de Miranda y uno de los representantes de la Mesa de la Unidad Democrática, Henrique Capriles, tras conocer la hoja de ruta propuesta por el ministro Elías Jaua, dirigente de la comisión presidencial. “El Gobierno cree que los venezolanos somos estúpidos, pero se van a seguir dando con una pared. La Constituyente Comunal es un fraude y llamo al pueblo a desobedecerla”, declaró el líder opositor, inhabilitado por el Gobierno el mes pasado.

La oposición venezolana, sin poder institucional, inmediatamente después de la convocatoria a una Asamblea Nacional, llamó a salir a las calles este martes y miércoles, además de la cacerolada de protesta de este lunes por la noche, para desconocer dicha asamblea.

Según el artículo 347 de la Constitución venezolana: “El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución”. Según el artículo 348, el presidente tiene potestad para convocar esta asamblea, pero no podría objetar la Constitución que resulte de ella.

Maduro afirma que la nueva Constitución sería un “perfeccionamiento” del plan revolucionario de Chávez. Sin embargo, para la oposición, condensada en la Mesa de la Unidad Democrática, esta convocatoria no es más que un fraude constitucional. El dirigente opositor y presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, también se manifestó tras el anuncio hecho por el presidente el lunes en la noche: “Maduro acaba de matar y asesinar el legado de Hugo Chávez a Venezuela que era la Constitución”.

A la reacción de los opositores, se suma el respaldo internacional de los mayores críticos del chavismo. A la cabeza, Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), manifestó que “es hora de que los derechos del pueblo sean restituidos, el continente pide que el país retorne a la democracia”.

Fuentes:

BBC: http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-39775562

ElMundo: http://www.elmundo.es/internacional/2017/05/03/5908e2c6e5fdea293b8b46a0.html

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