El patrón se configuró solito. Desde hace unos días, en la Edición Noche de TV Perú Noticias presentamos la sección Lo Estamos Buscando, vinculada al relanzado registro de personas desaparecidas en el país.

El teleprompter me reveló lo evidente. Debería cambiarse el nombre a “las estamos buscando” porque todas –realmente todas- son mujeres menores de edad.

Anamiley tiene 17. Keyla, 16, María Fernanda, 15. Emily, 13. Mariana, 12. Leidi, igual. Raquel, 13. Y la lista sigue.

Se esfumaron en Chiclayo, Ica, Puente Piedra, El Agustino, Breña, Barranca, Loreto. Por todo el Perú.

Cualquier padre de familia podrá reconocer en los guiños de estas niñas la dicha por la vida que habrán visto en sus propias hijas. Mariana feliz con sus papitas fritas en un patio de comidas. Rosali se toma una selfie con un puchero en la boca. María Fernanda fuerza un gesto de mujer adulta. Y es que en las fotos algunas quieren mostrarse agrandadas. Otras no fingen nada porque son niñas con el pelo recogido en colas, vestiditos de domingo y sonrisas con un punto de incomodidad.

Y el nudo que aparece en la garganta no es por el aire acondicionado del estudio. Se pierden todos los días. Todas niñas.

De las más de 4 mil mujeres reportadas como desaparecidas hasta setiembre en el Perú, casi 3 mil eran niñas y adolescentes.

Pero, como lo acaba de reportar la agencia EFE, la Defensoría del Pueblo estima que el número puede ser mayor al interior del país. Las cifras han subido sostenidamente en los últimos meses, con más de 600 denuncias en agosto. Y en al menos el 25% de feminicidios, las víctimas mortales habían sido previamente como desaparecidas.

Peor todavía, las desapariciones de menores se incrementaron durante la pandemia.

Las historias son salidas de películas de terror. Las hermanitas que desaparecieron camino a una matiné. La que fue a comprar a la esquina y nunca más fue vista de nuevo.

El primer ministro Walter Martos prometió esta plataforma integral del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas durante su voto de investidura en el Congreso. En los últimos días el ministro del Interior prometió un antes y después en esta tarea. Pero sólo podrá ser considerado un avance si trae resultados para revertir la tragedia nacional de las mujeres y niñas a las que se las traga la tierra.

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Politólogo con maestrías en Periodismo y Estudios Latinoamericanos. Conductor y entrevistador en TV Peru. En 20 años pasó por casi todas las oficinas de Caretas. También ha hecho radio en RPP y 1160, y fue jefe de redacción del semanario colombiano Cromos.

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