En las elecciones generales del 2021 se presentarán, aparentemente, más de 20 candidatos a la presidencia de la república. Este escenario no se repetía desde los comicios del 2006 cuando hubo 20 postulantes a la Casa de Pizarro. En las listas al Congreso, además, se observará el mismo libreto.

“Habrá una depuración significativa”, afirma Samuel Rotta, director ejecutivo de la ONG Proética, a DePolítika. En efecto, en la ley sobre inscripción y cancelación de partidos, aprobada en 2019, se fijó que cada agrupación deberá superar el 5% de votos válidos para pasar la valla electoral. Asimismo, si un partido va en alianza con otro, entonces dicho porcentaje se eleva en 1%.

Se debe precisar que todas las agrupaciones deben participar en esta elección porque si no lo hacen pierden su inscripción en el Registro de Organizaciones Políticas (ROP).

El director de Proética estima que, de los 24 partidos políticos, muy pocos pasaran la valla en los venideros comicios. Y la razón que esgrima es la proliferación de independientes que utilizan a los partidos como vientres de alquiler. No tienen militancia y ello provoca que solo tengan un compromiso electorero.

“Refleja la precariedad de nuestro sistema político partidario”, apunta Rotta. “Ya lo venimos arrastrando desde hace tres décadas. Se esperaba que, con las nuevas reformas políticas, cambiará en algo, pero vimos cómo algunos candidatos se afiliaron a un partido antes del cierre del plazo que fue el 30 de setiembre”, agrega.

En ese combo podrían entrar a tallar como ejemplos: George Forsyth con Restauración Nacional, partido que cambiará de nombre a Victoria Nacional. El congresista Daniel Urresti en Podemos Perú, el economista Hernando de Soto en Avanza País, Daniel Salaverry en Somos Perú, Ricardo Belmont en Unión por el Perú y Verónika Mendoza en Juntos por el Perú.

Por otro lado, Rotta señala que los partidos deben hacerse responsables de las personas que postularán en las próximas elecciones. “En el Congreso pasado, por ejemplo, la mayoría de integrantes de la bancada de Fuerza Popular eran invitados y no militaban. Entonces, los partidos tienen que evaluar a quienes llevarán al Parlamento con su logotipo y su maquinaria electoral”, opina.

Finalmente, Rotta estima que, a pesar de las limitaciones, algunos proyectos de la reforma política serán importantes en los comicios del 2021. “En el tema de la regulación del financiamiento, ya va depender de la capacidad que tenga la ONPE para hacer un seguimiento de las campañas. Debe desarrollar una inversión importante para tener los suficientes recursos humanos, técnicos y capacidad auditora”, zanja.

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