Foto: Captura de pantalla de Netflix

Es un hecho que a todos nos gusta ser aceptados, valorados y/o reconocidos en sociedad dentro y fuera de internet. Pero cada día se vuelve reiterativa la importancia de gestionar nuestra Marca Personal. Este concepto por muchos años fue reconocido principalmente por el mundo del Marketing, pero para todos, a nivel profesional, se ha vuelto necesario e indispensable al incursionar cada vez con mayor celeridad en la era digital, buscando obtener presencia, posicionamiento y reconocimiento en redes.

¿Entonces que buscamos con nuestra marca personal? Sencillamente contarle al mundo porque somos buenos en lo que hacemos; mostrando nuestro valor agregado, orientándonos al trabajo que nos apasiona.

¿Pero realmente, qué tan sincera y autentica puede estar siendo nuestra Marca Personal?

Para dar respuesta debemos entender que la autenticidad de acuerdo a la filosofía existencialista es el grado en que las acciones de un individuo son congruentes con sus creencias y deseos, a pesar de tener presiones o influencias externas.  Conocernos a sí mismos y ser uno mismo.

Por el contrario, la apariencia de algo o de alguien en este caso es lo que percibimos a través de los sentidos, el aspecto externo, de allí el dicho “las apariencias engañan”.

Tristemente la sociedad no juzga a una persona por lo que es, sino por lo que aparenta ser y esto lo vemos y vivimos a diario, al caer en el error de “calificar” a los demás por los sesgos inconscientes que aún se mantiene de manera presencial y digital.

Relacionado con este tema, en días pasados veía el capítulo Caída en Picada de la serie Black Mirror, el cual puede estar llevado al extremo, pero como siempre te hace reflexionar. Imagina una sociedad en la que cualquier actividad es susceptible a ser valorada por los demás. Muestra una historia donde la apariencia lo es todo y la felicidad se logra teniendo el mayor número de aprobaciones o likes para ganar puntuaciones altas y ser aceptado con ciertos privilegios.

En la mayoría de los casos buscamos mostrar lo mejor de sí mismos, a nivel laboral potenciando nuestra marca personal desde nuestro enfoque y propósito profesional, para atraer aprobación, likes o seguidores. Pero realmente será que lo hacemos desde nuestra esencia, siendo felices con lo que hacemos y publicamos en redes, o por el contrario nos mostrarnos ante los demás mucho mejor de lo que realmente estamos.

¿Hasta qué punto estoy viviendo de los likes que recibo en redes?

¿Será que llegaremos a tal situación, de evaluar cualquier interacción humana en redes sociales, siendo obsesivos por tener una excelente imagen pública, viviendo de la opinión de los otros aun sin conocerlos?

La gestión de nuestra propia marca personal que hoy vemos o creemos como algo novedoso o moderno por la era digital y el posicionamiento en las redes sociales o plataformas, desde siempre ha estado presente, es la misma gestión de marca personal o imagen que nos caracteriza al ser humanos interactuando en un entorno social.

Yo creo firmemente que una persona será autentica, si se da a conocer desde su esencia de forma real y natural a los demás, sea de manera personal o digital. Otros por temas de reputación, temor o simplemente vergüenza, continúan su gestión de marca personal en redes avanzando en su proceso sin decir muy alto que requieren ayuda o que buscan desesperadamente trabajo, por ejemplo, reflejando aun así gran parte de su esencia sin buscar engañar de forma negativa. Pero también existirá siempre un grupo de personas que fieles a sus convicciones y pensamiento erróneo, deciden vivir de apariencias, siendo estos últimos, los que presentarán mayor dificultad para alcanzar objetivos al momento de enfrentar desafíos reales, los cuales solo podrían superar actuando desde su autoconocimiento, autenticidad y legitimidad.

El objetivo final será entonces, generar una visibilidad acorde y consistente con nuestra estrategia de marca personal, reflejando una mejor percepción, reputación y confianza, dejando siempre huella positiva en los demás.

Recuerda:

Lo importante no es el estar o el espacio que ocupas, sino lo que se piensa y habla de ti cuando te vas, el vacío que dejas cuando no estás.

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Psicóloga experta en Selección, Consultoría, Gestión de Planes de Carrera y Outpl@cement; con estudios en Programación Neurolingüística, formación en manejo de pruebas y evaluación por Competencias. Más de 15 años de experiencia en Recursos Humanos liderando búsqueda de Talento y Head Hunting en LATAM para perfiles tácticos y estratégicos.

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