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Existen personas con afinidades semejantes y otras diferentes que se complementan, permitiéndose construir aun así relaciones colaborativas, fuertes y duraderas.

También existen personas que uno no alcanza a entender el porqué de su comportamiento, siendo más difícil su socialización al actuar de forma egoísta, percibiéndose como negativos, tercos y amargados. Estas personas en ocasiones pueden incluso llegar a convertirse en una piedra en el zapato para muchos, y es allí cuando la falta de tolerancia y empatía por el otro causa dificultades.

Entonces, ¿por qué nos comportamos como lo hacemos y por qué hacemos sentir bien a unas personas y a otras no?

Es muy cierto que cada individuo viene con unos rasgos de personalidad de manera natural desde su nacimiento, pero ello no quita la posibilidad de mejorar lo negativo y adaptarse al entorno, pues estamos en constante cambio y al vivir en sociedad debemos compartir, vivir y dejar vivir.

Escuchando hablar en días anteriores a la Coach Ana María Navarro, experta en tendencias del comportamiento, ella mencionaba que para entender las relaciones con los demás, primero debemos conocernos y entendernos a nosotros mismos, pues nacemos con un comportamiento innato conocido como temperamento y a medida que crecemos y descubrimos el mundo, vamos recibiendo cantidad de información, siendo estos nuevos comportamientos adquiridos nuestro carácter.

Temperamento + Carácter = Personalidad

Por lo general, a una situación le otorgamos poder y la asumimos como real, al generar percepciones y atributos desde lo que somos y lo que creemos. Por esto actuamos como lo hacemos. Para remediarlo, es indispensable desde tu comportamiento saber reconocer si actúas desde tu Esencia (lo que somos, lo moral, valores y propósito) o desde tu Ego (lo que pienso que soy, lo que quiero que otros vean, egocentrismo).

¿Les ha pasado que se encuentran con ese vecino conflictivo o gruñón y de inmediato despierta en nosotros negatividad y deseos de no cruzar palabra para evitar una discusión; pero en otra oportunidad, han bajado la guardia y la situación se transforma en un espacio que permite la comunicación, escucharlo y entenderlo, teniendo otra imagen de la misma persona?

A esto quiero hacer referencia, pues todos somos capaces de buscar nuevas maneras de llevarnos bien con los demás, siendo resilientes en nuestro actuar. Es simple, las personas se llevan bien con aquellos que los hacen sentir bien y suelen no llevarse bien con aquellos que los menosprecian.

Lastimosamente, la sociedad en la que vivimos nos transforma y genera gente desmotivada, triste, apurada, estresada, angustiada, presionada y deprimida; recordemos que cada persona vive una realidad diferente. Hoy esa transformación sigue su curso, más en la actualidad donde la falta de empleo, bajo ingreso económico, los problemas de salud y el distanciamiento social nos afecta.

El mayor desafío que tenemos como personas es hacernos cargo de las situaciones de la vida, es por ello que siempre será difícil manejar ciertos momentos de carga emocional, física y mental, en los cuales queremos tirar todo, responder como no se debe y salir corriendo. Es en ese preciso momento, donde «alladitos nos vemos más bonitos» y siempre valdrá la pena tomar un respiro y accionar en lugar de reaccionar.

Te recomiendo tener en cuenta y entrenar lo siguiente:

6 leyes de la Autorresponsabilidad

  1. En lugar de criticar a otros, guarde silencio.
  2. En lugar de reclamar, de una sugerencia.
  3. En lugar de buscar culpables, busque soluciones.
  4. En lugar de hacerse la víctima, hágase ganador.
  5. En lugar de justificar sus errores, aprenda de ellos.
  6. En lugar de juzgar a las personas, juzgue sus propias actitudes.

“Entrena tu mente para que sea capaz de ver lo bueno en cada situación”.

Yo he llegado a la conclusión de que no existen personas gruñonas, amargadas, negativas o prepotentes, sino, personas reservadas que requieren un tiempo y espacio prudencial, para generar cierta confianza y así dar el primer paso para abrirse al mundo y explorar. Muchas veces lo que quieren es ser escuchados, desahogarse y que alguien haga valer y sentir importante lo que tienen para compartir. De esta manera es más fácil acogerlos y permitirles vivir cada instante de forma diferente, provocando sonrisas, nueva actitud y un cambio en la forma de ver las cosas.

La salud mental en estos nuevos tiempos es aún más importante y no requerimos ser profesionales o expertos en el tema para dar manejo a este tipo de situaciones. La diferencia radica en la intención y disposición que tengamos. El ayudar y entender a otros son oportunidades que permiten fortalecer nuestro carácter y autoestima. No esta demás dar un poco de nosotros para ayudar a otro. Permitirnos saludar, regalar sonrisas y hablar así sea con tapabocas o de manera virtual, para poder conocerlo y ayudarlo con algo tan simple como estar pendiente para iluminar su día.

Recuerda que siempre será más importante estar interesado en los demás que ser interesante.

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Psicóloga experta en Selección, Consultoría, Gestión de Planes de Carrera y Outpl@cement; con estudios en Programación Neurolingüística, formación en manejo de pruebas y evaluación por Competencias. Más de 15 años de experiencia en Recursos Humanos liderando búsqueda de Talento y Head Hunting en LATAM para perfiles tácticos y estratégicos.

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