Foto: Getty Images/iStockphoto
  • Tomarías conciencia de cientos de cosas que antes pasaban desapercibidas.
  • Valorarías más el esfuerzo y trabajo duro, disminuyendo el sentido de exigencia constante.
  • Sonreirías más y llorarías menos, desarrollando una actitud más positiva, siendo más optimista y menos materialista.
  • Ayudarías a otras personas a tomar conciencia del agradecimiento, mejorando sus vidas y también fidelizando y fortaleciendo tus relaciones con otros.
  • Desarrollarías más paciencia. Todo objetivo requiere tiempo y dedicación para concretarlo.
  • Iluminarías el mundo con tu sonrisa, permitiéndote ser más humano y más feliz .
  • Atraerías mejores cosas a tu vida, fortaleciendo tu autoconfianza.
  • Incrementaría tu asertividad, encontrando oportunidades en situaciones que calificas de forma negativa, logrando reconocer su valor.
  • Confiarías en los cambios, aprenderías de los errores y darías más valor a las segundas oportunidades.
  • Serías más productivo, utilizando el tiempo sabiamente, enfocándote en lo importante.

«El Talento te abre muchas puertas, pero ser agradecido las mantiene abiertas».

Tú, como líder, ¿fomentas la cultura de la gratitud en tu equipo?

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Psicóloga experta en Selección, Consultoría, Gestión de Planes de Carrera y Outpl@cement; con estudios en Programación Neurolingüística, formación en manejo de pruebas y evaluación por Competencias. Más de 15 años de experiencia en Recursos Humanos liderando búsqueda de Talento y Head Hunting en LATAM para perfiles tácticos y estratégicos.

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