Foto: portishead1/Getty Images

Muchas veces es cierto que por diferentes motivos, como nuevas oportunidades laborales, necesidad personal de cambio, deseos de proyección o una mejora salarial, decidimos dar un paso al costado, renunciar de manera voluntaria a nuestros trabajos y aventurarnos a nuevas oportunidades.

¿Pero qué pasa cuando ese cambio o retiro brusco de la zona de confort se da por determinación de la empresa por causas injustificadas?

¿Qué sentimientos genera que te llamen una tarde sin ningún motivo a reunirte con RRHH? ¿Qué genera que te digan “trabajas hasta hoy por cambios en la estructura interna de la empresa”? En realidad, las emociones y sentimientos en ese instante se descontrolan y se intensifican de forma negativa, y aún más si la organización intenta justificar su determinación con supuestos erróneos o en su defecto, si por políticas de la empresa te hacen entregar todo y salir sin despedirte de tu equipo o compañeros. Cuando está claro y es de común conocimiento que has tenido un buen desempeño, algunos hasta admiran tu gestión y has entregado vida y alma a dicha organización con honestidad y lealtad, como si fuera “tu segundo hogar”.

Todos sabemos que cada organización tiene establecidos procedimientos en temas de retiro de personal, y hay casos que sí requieren un seguimiento y manejo firme, ejemplar e inmediato, pero no se deben confundir. En este tipo de eventos pese a todos los sentimientos negativos que nos abordan, es fundamental irte de manera elegante, educada y profesional.

Recuerda siempre: Entregar el puesto de trabajo de forma adecuada, con la persona correcta. Ser agradecido. Mostrar flexibilidad durante el proceso de transición. Identificar tus referenciadores. Dejar un número de contacto.

Tu jefe o tus compañeros de trabajo podrían terminar en tu nuevo lugar de trabajo.

Aceptar el hecho de haber perdido el empleo es el primer paso para tomar fuerzas y levantar el ánimo para buscar solución a esta nueva situación. Necesitas reevaluarte, identificar las competencias y/o talentos que tienes, los cuales con seguridad podrás poner en práctica en otra organización, así que cuanto antes aceptes la situación, podrás enfocarte en buscar un nuevo futuro.

Mantén una actitud positiva para poder adaptarte al cambio. Es una oportunidad para reinventarte, buscar un empleo que te motive más o buscar hacer lo que siempre has querido. Recuerda ser objetivo y regular las emociones negativas que surgen al encontrarte en una situación difícil a nivel laboral. Ten presente que siempre se requiere información sobre tu desempeño anterior cuando estás en proceso de búsqueda de nuevas oportunidades, por ello es importante dejar puertas abiertas y tener los contactos adecuados como referenciadores.

Siempre debes actuar de manera estratégica, para ello te recomiendo lo siguiente: Valora lo que tienes. Aprende continuamente. Sé proactivo. Nunca pierdas el ánimo. Supera lo que duele. Persevera por lo que se quiere. Trabaja tu marca personal. Gestiona tu Network.

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Psicóloga experta en Selección, Consultoría, Gestión de Planes de Carrera y Outpl@cement; con estudios en Programación Neurolingüística, formación en manejo de pruebas y evaluación por Competencias. Más de 15 años de experiencia en Recursos Humanos liderando búsqueda de Talento y Head Hunting en LATAM para perfiles tácticos y estratégicos.

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