Foto: Andina.

El 28 de diciembre del 2019 se ha promulgado el Decreto de Urgencia 043-2019 que promueve y mejora las condiciones para el desarrollo de la actividad agraria, que modifica la Ley N° 27360 (de Promoción del Sector Agrario), prorroga sus beneficios hasta el año 2031 y reajusta el régimen salarial y los aportes a la seguridad social de los servidores agrarios incluidos en la mencionada ley. Esta es su segunda prórroga. La norma contiene una serie de beneficios tributarios, régimen laboral especial y además crea un subaporte de solo el 4% a Essalud, en lugar del 9% de la remuneración total del servidor, como ocurre en los demás sectores de la economía nacional, tal como señala la Ley N° 26790, de Modernización de la Seguridad Social en Salud.

El Decreto de Urgencia 043-2019, que modifica la Ley de Promoción Agraria, mantiene los mismos beneficios tributarios, aumenta a S/ 39.10 la remuneración diaria de los servidores e incrementa el aporte a Essalud por tramos. En el presente de 4% a 6%, el segundo tramo, el 2025, a 7%, el tercer tramo, el 2027, a 8% y el cuarto y último tramo, el 2029 a 9%. Es decir, la progresividad para recuperar el aporte del 9% a EsSalud durará 10 años. EsSalud ha contribuido y lo hará hasta el 2029 en la promoción agraria y la mejora de su competitividad. El costo/beneficio de esa medida es cuestionable. Además, pone en riesgo la sostenibilidad financiera de EsSalud. Sin embargo, el decreto de urgencia manifiesta capacidad de enmienda, aunque en un plazo muy largo.

El incremento del aporte del 4% al 6% de la remuneración total del régimen agrario, el incremento de 30% a 45% de la Unidad Impositiva Tributaria (UIT) del aporte de los servidores del Régimen Administrativo de Servicios (CAS) y la recuperación de las deudas tributarias de las microempresas y pequeñas empresas y de los gobiernos regionales y locales conforman el paquete normativo para mejorar la sostenibilidad financiera de Essalud. Las medidas son insuficientes e incompletas. Es la expresión de la progresividad que ha señalado el gobierno. Sin embargo, el mayor riesgo que ahora enfrenta EsSalud es su destrucción a través del modelo mercantilista del Aseguramiento Universal. Es necesario preservar la Seguridad Social en Salud y mejorar la eficacia y la eficiencia en la gestión.

Mientras EsSalud promueve normas para mejorar su sostenibilidad financiera e incrementar su presupuesto, el Ministerio de Salud (Minsa) logra la segunda más baja ejecución de su presupuesto en los proyectos de inversión, si tomamos en cuenta los 18 ministerios que forman parte del Poder Ejecutivo. Solo un 41.2% de los casi S/ 647 millones asignados. Es decir, menos de la mitad. El sector Salud posee muchas necesidades, además los reclamos por mayores inversiones y mayores presupuestos es recurrente por parte de la población, de los gremios empresariales y sindicales. Hay consenso.

La deplorable ejecución presupuestal del Minsa requiere de parte del gobierno una explicación que demuestre que ha meditado las causas y que se han corregido. El simple cambio de funcionarios, sin un plan de corrección exhaustivo e improvisados, no es la solución. Al contrario, constituye un ejercicio que podría agravar aún más la mala ejecución presupuestal, debido a los cambios de perspectivas y prioridades de los nuevos funcionarios y, sobre todo, al desconocimiento del sector. Además, los proyectos de inversión son motivos de terribles controversias ideológicas y de juegos de intereses, que presionan a los tomadores de decisiones, cuyo respaldo, desde los niveles superiores, es imprescindible. Y esa es una falla importante.

El Gobierno no ha trazado con claridad el modelo de salud a seguir. El modelo de aseguramiento, por ejemplo, prioriza la medicina curativa y la compra de servicios a los privados y el intercambio prestacional entre públicos. Sin embargo, hay una fuerte tendencia ciudadana y de funcionarios del Minsa de continuar con las políticas iniciadas el 2016, de impulsar la medicina preventiva, la promoción de la salud, la Atención Primaria de Salud y la incidencia en los determinantes económicos, sociales y culturales de la salud. Es decir, fortalecer el primer nivel de atención de salud y la creación de redes integradas de salud. Esta controversia incide a la hora de invertir.

La baja ejecución presupuestal es la expresión del continuo cambio de funcionarios al interior de un Gobierno que no posee norte estratégico en salud. Además, como han puesto en evidencia los medios de comunicación, en algunos casos se habrían designado funcionarios solo por el criterio de confianza, por intercambio de favores entre la parentela, y a personas con biografías reñidas con la transparencia en el manejo de la cosa pública.

El Gobierno y el nuevo Congreso de la República tienen la obligación de ofrecer una explicación exhaustiva y las medidas correctivas que se tomarán para mejorar la gestión de EsSalud y para la defensa y fortalecimiento de la Seguridad Social en Salud. Y también corregir la mala ejecución presupuestal del Minsa, para que no se repita en el año 2020.

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