Foto: El Comercio.

Informe: Paul Caso Monzón, magíster en periodismo económico y comunicador institucional

La economía peruana no pinta bien y atraviesa un periodo de desaceleración que se refleja en un tímido crecimiento de la producción nacional que en mayo pasado apenas alcanzó un 0,63% mientras que en el periodo enero-mayo de 2019 acumuló un alza de 1,45% que corresponde a los cinco primeros meses del año, una cifra desalentadora para el mercado, inversionistas y analistas que esperaban una mayor expansión de la actividad productiva.

El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) en su último Reporte de Inflación ya revisó a la baja el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) de 2019 de 4,0% a 3,4% por diversos factores internos y las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China que afectaron la confianza de los inversionistas y consumidores al extremo de reducirse el comercio global y provocar el enfriamiento de la inversión, tanto en economías desarrolladas como emergentes.

Este enfrentamiento comercial entre las economías más poderosas del planeta perjudica el precio de los principales commodities o materias primas que el Perú exporta a los mercados mundiales, como el cobre, zinc, el plomo y oro.

Bajo este escenario pesimista, la pronta recuperación de nuestra economía con mayores tasas de crecimiento ha quedado en compás de espera en momentos que el proyecto minero “Tía María” de Southern Perú que compromete inversiones estimadas en 1,400 millones de dólares, destinadas al procesamiento de óxidos de cobre en los yacimientos La Tapada y Tía María, ubicados en el desierto de La Joya en Arequipa, ha generado un paro indefinido en el Valle de Tambo de consecuencias impredecibles.

MENOR ACTIVIDAD MINERA

De acuerdo al reporte oficial del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), divulgado ayer, la producción del sector minería e hidrocarburos en mayo disminuyó en 1,54% debido a la menor actividad de la minería metálica (-0,23%) asociada a la menor producción de zinc (-13,8), oro (-9,9%) y plata (-6,2%) ante el menor mineral tratado, bajas leyes en los minerales y el agotamiento de reservas en las minas auríferas que se encuentran en etapa de cierre progresivo de operaciones.

Por el contrario, creció la extracción de cobre (2,1%) y molibdeno (19,1%) ante al aporte de la nueva concentradora en la mina Toquepala de Southern Perú por la expansión de la planta que inició operaciones en el cuarto trimestre de 2018.

Asimismo, la producción del sub-sector hidrocarburos disminuyó 8,84% por la menor extracción de gas natural (-16%) y líquidos de gas natural (-15,8%) por actividades de mantenimiento de las plantas de procesamiento y oleajes anómalos en la zona de embarque del terminal marítimo de Pisco; mientras que la producción de petróleo crudo se incrementó en 8,4%.

EXPECTATIVA DE RECUPERACIÓN

Si bien se revisa a la baja el crecimiento del PBI a 3,4% este año, el titular del ente emisor (BCRP), Julio Velarde, espera que en el segundo semestre se recupere gradualmente la minería y la pesca; entonces con la normalización de la producción primaria (agropecuaria, pesca, minería e hidrocarburos y manufactura primaria) y la mayor expansión de la producción no primaria (construcción, comercio, servicios, electricidad y agua, manufactura no primaria), el PBI crecería 4% el año 2020.

El futuro del proyecto “Tía María” también será determinante para generar un clima favorable de confianza e inversiones que demanda el país en diversos sectores de la economía que generen empleo en beneficio de la ciudadanía.

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