Entrevista: Paul Caso Monzón

Máster en periodismo económico y comunicador institucional

El Instituto Peruano de Economía (IPE) es una asociación civil de derecho privado que realiza estudios destinados a promover el desarrollo equilibrado y sostenido de la economía de mercado, entre ellos el Índice de Competitividad Regional (INCORE 2019) que analiza los avances en el desarrollo económico y social de las regiones del país, identificando sus principales fortalezas y debilidades bajo la perspectiva de que se implementen políticas públicas adecuadas y eficientes que generen mayor impacto y desarrollo local.

El gerente del IPE, el economista, Diego Macera, expone su punto de vista sobre el proyecto minero Tía María de Southern Copper (Grupo México) que tiene como objetivo el procesamiento de cobre que explotará dos yacimientos La Tapada y Tía María, ubicados en la cuenca media de La Joya y la margen derecha del río Tambo en el distrito de Cocachacra, provincia de Islay, Arequipa; siempre y cuando el Gobierno del presidente Martín Vizcarra le otorgue la licencia de construcción que genera controversia e inclusive rechazo en un sector de la población del área de influencia.

¿Cómo trascendería la ejecución del proyecto Tía María para la economía de Arequipa y el sur del país?

Una primera dimensión es el impacto económico de un proyecto que compromete inversiones por un monto de 1,400 millones de dólares, una cifra muy superior a lo gastado en la organización y obras de los próximos Juegos Panamericanos; además durante la fase de construcción se calcula la creación de unos 3 mil empleos, un 10% de la Población Económicamente Activa (PEA) de Islay, de los cuales una gran proporción vendrían de la provincia.

¿Y por concepto de canon minero?

Se estima unos 300 millones de soles anuales en canon y regalías como recursos para la región Arequipa y de ese monto unos 10 millones de soles dirigidos a las universidades nacionales, recursos que permitirán mejorar la infraestructura y cerrar brechas en comisarías, colegios y hospitales; cuando la mina empiece a operar se generarán entre 500 y mil empleos directos y por cada empleo en minería se crean otros 5 empleos inducidos en industrias conexas, activando la demanda en restaurantes, hotelería y otros servicios.

Sin embargo, el proyecto Tía María forma parte de la cartera de inversiones de Southern Perú para el desarrollo de otros proyectos como Los Chancas en Apurímac, los yacimientos cupríferos de Michiquillay en Cajamarca y la fundición de Ilo que en conjunto suman unos 8 mil millones de dólares, una cantidad enorme de recursos, y en ese contexto no se puede dejar de otorgar la licencia de construcción a Tía María por un tema administrativo, luego de haber cumplido con otros trámites en diversas instancias.

Además la empresa no iniciará la construcción de la mina al día siguiente, el proyecto Quellaveco, ubicado en Moquegua, llevó meses para trabajar mejor la licencia social y en esa dirección la represa de Paltuture; siempre se puede trabajar y conversar más en una relación de largo plazo con las comunidades de Islay y del Valle de Tambo a través del diálogo permanente y constructivo.

Pero no se puede dar una imagen como país y en particular del Estado de incumplimiento, negando la autorización y licencia de construcción de Tía María; ello no contribuye a generar un adecuado clima de inversiones y certidumbre, cuando hablamos de proyectos en minería de miles de millones de dólares que demandan condiciones de estabilidad.

¿Ahora, genera preocupación la desaceleración de la economía peruana que este 2019 proyecta un crecimiento de 3,4% a nivel del PBI, cuando al principio del año se estimó un 4% y el país demanda de inversiones en diversos sectores para generar empleo?

Aquí falta voluntad política, no se puede dejar caer el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que expira en agosto, pues habría que hacerlo nuevamente en un periodo de uno o dos años, Southern Perú puede decir con este gobierno no puedo trabajar, realizo inversiones, cumplo con los requisitos y al final el gobierno me dice que no me otorgará la licencia de construcción, entonces ¿para que voy a invertir los otros 6 mil ó 7 mil millones de dólares en otros proyectos?. Inclusive podría recurrir a una instancia internacional o de arbitraje como el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI). Entonces, ¿qué imagen de estabilidad ofrece el país?

¿Cuál es el mayor riesgo de dejar en compás de espera este proyecto?

Esperemos que no ocurra la experiencia del proyecto Conga que duerme “el sueño de los justos”, probablemente se afecte la inversión de Southern Perú en otros proyectos mineros, inclusive más grandes que Tía María, además de otros proyectos en sectores de la economía, pero siempre se puede escuchar y conversar acerca de las preocupaciones legítimas de la comunidad. Evitemos un Estado partido con un ministro de Economía que dice Tía María si va, al igual que el ministro Energía, pero el presidente de la República dice vamos a ver y el gobernador regional de Arequipa dice que no va. Es un tema de Estado contra Estado y ¿qué mensaje transmites?. A título personal considero que se otorgará la licencia de construcción, el tema es si el presidente Vizcarra quiere asumir el costo político de adoptar esta determinación y que alianzas pueden conformar alrededor de esta decisión como respaldo.

Para despejar las dudas razonables de la comunidad en la zona de influencia, ¿qué garantiza que Tía María no contamine el medio ambiente?

Los proyectos de minería moderna y el uso de tecnología se pueden ejecutar al costado de tierras de cultivo y no deben ser contaminantes, existen las garantías bajo supervisión de Naciones Unidas del EIA y levantaron observaciones. Entiendo que en Islay y Cocachacra, si bien la posición no es abrumadoramente mayoritaria al proyecto, si hay una mayoría que quiere que salga y la empresa tiene trabajo pendiente, como explicar mejor los alcances, realizar algunas modificaciones y que la represa de Paltuture garantice la provisión de agua.

 

¿Qué otros beneficios espera el sur del país?

El trabajo de 3 mil personas en la fase de construcción requiere de alimentación, transporte y vestido, mientras que la responsabilidad de los gobiernos a nivel regional, provincial y distrital es traducir los excedentes de la minería por recaudación de impuestos en obras que mejoren la calidad de vida de la población. La construcción de caminos, carreteras, escuelas, comisarías, postas médicas, hospitales y obras de saneamiento es responsabilidad del Estado que debe atender con los impuestos que pagan los ciudadanos y las empresas las necesidades de la comunidad.

Pero cuando las autoridades no saben gastar, realizando obras de trascendencia para la población, la ciudadanía voltea y mira al empresario que debe ejecutar este tipo de obras, desnaturalizando el rol de la empresa privada y del Estado, ausente en muchas zonas del Perú.

Si la empresa minera desembolsa 300 millones de soles por concepto de canon y regalías, ¿cuántas obras se pueden ejecutar con tales recursos?. Sugiero que los gobiernos locales definan a mediano plazo, que obras ejecutarán para mejorar la calidad de vida y bienestar de la población, como servicios básicos, proyectos de agua, salud, electrificación y educación en un contexto de cuidado del medio ambiente.

Este tipo de proyectos mejorarán la competitividad regional, como Tía María en Arequipa y Quellaveco en Moquegua?

El movimiento económico genera más oportunidades, dinamiza los intercambios y alrededor de dichos proyectos se pueden generar redes de valor agregado que involucren, por ejemplo, a empresas de voladura, de perforación y de ingeniería que exportan al mundo sus servicios y tienen presencia internacional en Canadá,  Sudáfrica, Chile y Australia, son empresas peruanas que generan valor agregado y lograron escala, tecnología y competitividad, aprovechemos este circuito.

El sur del país tiene un potencial muy grande para consolidar clúster y hub en Arequipa -empresas que operan en conjunto en un mismo sector comercial- pues ya tienes a Cerro Verde y con Tía María en ejecución se pueden sumar otros grandes proyectos, como Las Bambas de Apurímac y Quellaveco en Moquegua; el espacio para los clúster mineros en buenísimo como puro valor agregado.

Y ahora el nuevo descubrimiento del yacimiento de litio en Puno.

Ojalá se haga realidad, la promesa es muy grande, ojalá que se den las condiciones geológicas, económicas y políticas para que pueda salir adelante.

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Licenciado en periodismo y comunicador de instituciones públicas y privadas. Magíster en Información Económica de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y posgrado en Comunicación Corporativa de la Universidad en Lima. Especialización en periodismo financiero de la Asociación de Bancos del Perú (ASBANC) y Federación Latinoamericana de Bancos (FELABAN).

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