Foto: Correo

El Gobierno debe asegurar la provisión de medicamentos de calidad que garanticen la correcta y oportuna atención a los pacientes de todo el país. Contradictoriamente, el Estado le sigue comprando productos genéricos sin bioequivalencia a un laboratorio que ha sufrido numerosos cierres temporales, el retiro del certificado de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y acusado de comercializar medicinas de baja calidad.

La empresa arequipeña Laboratorios Portugal amplió en el año 2002 su compañía y creó Laboratorios Naturales y Genéricos Naturgen, empresa especializada en producir cápsulas y tabletas de medicamentos genéricos sin bioequivalencia que garantice su calidad y eficiencia.

Entre otros, Naturgen –proveedor del Estado hace algunos años- fabrica y comercializa antibióticos, antioxidantes, antianginosos, analgésicos, antiinfecciosos, antihipertensivos y antialérgicos.

Según la definición que publica en su página web, “es un laboratorio farmacéutico comprometido con la calidad de sus operaciones, procesos y productos, brindando productos de alta calidad en estricto cumplimiento con las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) vigentes”.

El certificado de BPM se otorga cuando el laboratorio farmacéutico realiza una serie de procesos en la manufactura y fabricación de sus productos.

Incluso, agrega que está “en condiciones de garantizar que todas las formulaciones son precisas y rigurosamente investigadas, desarrolladas, probadas y fabricadas en estrictas normas GMP” (Normas de Correcta Fabricación – GMP, por sus siglas en inglés, Good Manufacturing Practices).

Sin embargo, la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas – DIGEMID reconoció en el 2010 que este laboratorio fue cerrado cuatro veces  como medida preventiva porque contaba con numerosos registros y, durante las visitas de fiscalización, surgieron dudas con algunos de sus procesos, por lo que procedieron a los cierres y retiro de su certificado de BPM.

Es importante puntualizar que según Ley General de Salud N° 26842, en lo que concierne a establecimientos farmacéuticos –clasificados en farmacias o boticas; botiquines; droguerías; y laboratorios farmacéuticos- “serán sancionados con cierre definitivo los establecimientos que, en el lapso de dos años, hubieren sido sancionados en dos oportunidades con el cierre temporal de toda o parte de sus instalaciones o hubieren reincidido en la comisión de las infracciones tipificadas en el Artículo 87° del presente Reglamento”.

Entonces, si con dos cierres temporales se procede automáticamente al cierre definitivo del establecimiento farmacéutico, ¿por qué sigue operando y le sigue vendiendo al Estado?

Pero esto no queda ahí. La Asociación Nacional de Consumidores del Perú (ANAC) denunció a Naturgen ante el INDECOPI en el año 2010 debido a la presunta comisión de actos de competencia desleal en la modalidad de engaño.

Según los términos de la denuncia, Naturgen informaba en su sitio web que los productos farmacéuticos Mebendazol, Ibuprofeno, Ketorolaco y Dexametasona contaban con el certificado de BPM otorgado por la DIGEMID pese a que no era verdad, lo cual resultaría ilícito y perjudicial para los consumidores.

Incluso, la Asociación de Industrias Farmacéuticas Nacionales (ADIFAN) advirtió ese año que dicho laboratorio registra ganancias en base a la comercialización de medicinas de baja calidad.

Hoy más que nunca los consumidores necesitamos que la DIGEMID fortalezca sus pesquisas, sancione con dureza los delitos y garantice la calidad de los medicamentos que reciben los peruanos.

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