Se avecina un nuevo proceso electoral y el escándalo Lava Jato puso en tela de juicio la muy quebrada institucionalidad de los partidos políticos. El Congreso de la República colocó algunos “parches” a nuestra normativa electoral, sin dar paso a una verdadera reforma. Enrique Cornejo, ex ministro de Transportes y candidato a la alcaldía de Lima, tiene claro el panorama que enfrenta con un nuevo escenario y nuevas vallas puestas por el Parlamento para la formación de nuevas agrupaciones políticas.

¿Cómo evalúa las normas electorales aprobadas por el Congreso para estas elecciones?

Lamentablemente, la llamada reforma electoral no toca los temas centrales que deben considerarse. A mi juicio, una reforma electoral debe buscar que los partidos políticos se reconcilien con la gente. Actualmente, la política está muy venida a menos. Y con razón, por las denuncias por corrupción y las noticias de pugnas internas dentro de los partidos. Tampoco hay una agenda renovada que toque los temas de interés de la gente. La reforma electoral principal debe buscar la democracia interna. Sin embargo, los grandes criterios de la reforma son para abreviar o alargar los plazos a conveniencia, para evitar el ingreso de nuevas agrupaciones políticas. Algo que llamo oligopolio político.

El Congreso aprobó hace poco una normativa que impide la intervención de la ONPE durante el proceso electoral, hasta después de las elecciones. ¿Qué opina al respecto?

Estoy en contra. Todo lo que sea transparencia antes, durante y después de las campañas es fundamental para que el ciudadano recobre legitimidad, confianza y credibilidad en los partidos políticos. Las normativas que se dan están encaminadas en un sentido que empeora las cosas.

Usted ha sido víctima de este cambio de normativa en el plazo de inscripción para su agrupación política.

Nosotros compramos el kit electoral en mayo del año pasado y estuvimos trabajando con las reglas de la Ley electoral vigente en ese entonces. Teníamos el plazo para inscribirnos hasta mayo de 2018. Sin embargo, en el Congreso hicieron sus cálculos y pensaron: ¿Cómo fastidiar a los que están en proceso para tener menos competencia? Adelantaron el límite a enero de este año. No hay ninguna respuesta técnica al respecto. El sustento era la cercanía de este proceso. Algo que es válido, pero para los próximos comicios. Nuestra Constitución dice que ninguna Ley es retroactiva.

La justificación a esta medida es evitar la creación de movimientos regionales que solo aparecen para las elecciones y luego desaparecen. ¿Esto es razonable para aumentar la valla a los nuevos movimientos?

Tendría sentido si ahí quedara la reflexión. Pero la pregunta es: ¿por qué los movimientos provinciales y distritales desaparecen cuando hay una elección? Desaparecen, porque la Ley no les permite permanecer. Les prohíben quedarse, aunque hayan ganado una elección. Resulta que, para garantizar la institucionalidad, debemos prohibir la creación de más movimientos o partidos. No me parece. Si hay 400 partidos, el elector decidirá. Los partidos están muy equivocados si creen que sus errores y los problemas que ellos mismos generaron con su actuación se resolverán prohibiendo que otros entren. Hay un 40% de personas que viciarán su voto para estas elecciones. Los partidos tradicionales serán duramente castigados en las elecciones regionales y nacionales.

¿Esta falta de institucionalidad en los partidos se vio reflejada en los últimos escándalos Lava Jato?

Ha sido un agravante que derramó el vaso. Esta crisis de los partidos viene de años atrás, porque casi ninguno de los partidos nacionales tiene mucho éxito en este momento. Aumentará el voto viciado de la gente o habrá personas inteligentes que castiguen el intento de los partidos de obligar a votar por ellos. Este tema de la corrupción extremó el asunto, porque la institucionalidad ya era un problema desde antes.

El partido más fuerte que tuvimos en las elecciones pasadas fue Fuerza Popular, pero ahora se está desmoronando. ¿Revela falta de institucionalidad de la agrupación y de liderazgo de Keiko Fujimori?

En parte eso es lo que pasa en Fuerza Popular. Pero también la conformación de esa bancada es muy diversa, con una plataforma diversa de intereses. Ahí la tarea era confluir en una propuesta de consenso que permita tener una sostenibilidad en el tiempo. Sin embargo, en la primera situación complicada, los miembros independientes de la agrupación se quiebran porque sus intereses no son considerados. Este no es solo un problema de Fuerza Popular, sino de todos los partidos.

¿Ve un buen futuro para Kenji Fujimori el 2021?

Depende de las propuestas que haga. Si tiene proposiciones que coincidan con el sentimiento de la gente y un método de cercanía con la población tendrá un panorama interesante.

 

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