Foto: DW

Los sucesos de la última semana han dejado sorprendidos a todos los peruanos y, también, mucha decepción. Para quienes queremos al Perú por sobre todo, para los que vemos en este país un lugar maravilloso para vivir y donde crecerán nuestros hijos, los hechos vinculados al Sr. Presidente nos causan profundo dolor y preocupación, sentimos que nos afectará gravemente como país, tanto en lo económico como en lo social.

Esta semana estuvo plagada de contradicciones, mentiras, confusión y silencio, el manejo de esta crisis presidencial ha sido y es errático, la imagen de un Presidente que durante este corto periodo de transcurrido su mandato se ha mantenido en modo intermitente.

Nuestro país enfrenta una gran crisis politica debido a gravísimos hechos que se han dado a conocer la semana pasada. El expresidente Toledo se encuentra con orden de captura, la expareja presidencial Humala―Heredia en prisión preventiva, todos ellos formarían parte del escándalo de corrupción vinculado al tema Lava Jato, que fuera generada por la empresa Odebrecht, trasnacional que se aseguró de cargarse encima a todos los gobiernos que pudo en América Latina.

La corrupción es un cáncer que nos aqueja históricamente, desde los niveles más bajos de la administración pública, hasta las más altas esferas de gobierno. ¿Cómo se genera?, ¿qué la causa?, y ¿cómo se combate?, son preguntas cuyas respuestas ameritan largas discusiones de cara a construir un país realmente prospero. En este contexto corresponde evaluar las consecuencias que esta tiene en la confianza ―o falta de confianza― de los ciudadanos de a pie en sus autoridades y cómo esta nos golpea todos los días.

El voto por PPK fue un voto por un modelo de liderazgo, en el tan afamado manejo tecnócrata más que político, confianza en algo “diferente”, pero lamentablemente de diferente no tuvo mucho y el periodo transcurrido del mandato lo evidencia. Los peruanos que votaron por PPK, creyeron, pese a las graves acusaciones contra el expresidente Toledo sobre corrupción y múltiples irregularidades, que PPK representaba algo diferente, por la imagen de gestor como exministro de Economía, el expremier de Alejandro Toledo, no tenía nada que ver con los entramados que se dieron durante dicho gobierno, pero la situación parece decirnos todo lo contrario.

A esto hay que sumarle la inestabilidad que empieza a recubrir a nuestro país. El día jueves el índice general de la Bolsa de Valores de Lima cerró con una caída de 3%[1],  y se prevé que siga bajando. Para detener esto hay que buscar soluciones, pero las soluciones en ciertas ocasiones deben ser las mas drásticas y sin duda también la más difíciles de tomar. Los hechos descubiertos por la Comisión Lava Jato han sacudido a todo el país. Es el deseo de todos que el Perú no detenga su crecimiento económico y desarrollo, pero ello también pasa por la lucha frontal contra la corrupción, que debe ser combatida con firmeza y serenidad, y si esta firmeza y serenidad se encuentran al final de un camino rocoso, prefiero esto a una ruta fácil llena de mentiras y acuerdos bajo la mesa.

Desde el Congreso de la República, nos toca actuar con prudencia garantizando el respeto al debido proceso a favor del Presidente de la República, para que éste ejerza su derecho de defensa que implica observar el marco constitucional, que pasa porque el Sr. Presidente presente sus alegaciones y por parte del Congreso hacer la correspondiente valoración de los descargos y las pruebas aportadas, además de observar debidamente los plazos constitucionalmente definidos. En este marco, luego de admitida la moción de vacancia que hoy nos ocupa, no corresponde que el señor Presidente asista a Comisión ordinaria o especial alguna, sino que deberá comparecer personalmente o a través de su abogado ante el Pleno, a efectos de ejercer el referido derecho de defensa.

Finalmente, es muy importante que nuestros lectores entiendan que la información proporcionada por la empresa Odebrecht a la Comisión Lava Jato, empresa manifiestamente corrupta, no es el único elemento que debemos evaluar al momento de decidir acerca del pedido de vacancia, sino que son unas serie de factores que determinarían si el Presidente de la República tiene o no la capacidad moral para conducir nuestro país, como evaluar la veracidad de la información que ha transmitido y las contradicciones en las que habría incurrido, que nos llevarían a evaluar si realmente dijo la verdad o le mintió al país.

Esperemos con mesura la defensa del Presidente. Esperemos que explique qué sucedió y por qué mintió, no solo por el bien de la investidura presidencial, sino por el bien del país, que está seriamente afectado en cuanto a su imagen, además de los perjuicios económicos y sociales que ello amerita.

Por todo lo expuesto, ratificamos que solo el Presidente puede poner fin a este proceso doloroso y complicado, a este proceso que solo traerá a los peruanos incertidumbre y desesperanza, que retardará en mayor medida nuestro desarrollo económico y social, en general perjudica a todos los peruanos, en especial a los más pobres.

[1] DIARIO GESTIÓN, El mercado bursátil peruano “está asustado” ante impacto del caso de PPK, advierte Sura. Disponible en: https://gestion.pe/economia/mercados/mercado-bursatil-peruano-asustado-impacto-caso-ppk-advierte-sura-222774

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