Fptp: La República

Las últimas semanas fuimos testigos de los reclamos de las Centrales Sindicales y su retiro del Consejo Nacional de Trabajo y Promoción del Empleo (CNTP). Entre sus excusas destacamos la falta de compromiso del Ejecutivo para derogar las normas aprobadas en los 90’s, la vigencia de regímenes especiales (agrario y de exportaciones, así como el de pequeñas y medianas empresas) y la negativa a alguna regulación especial para fomentar la inserción formal al mercado laboral de los jóvenes.

Si revisamos los últimos 16 años, estos son los mismos pedidos de las mismas Centrales Sindicales (y los mismos dirigentes) a los gobiernos elegidos democráticamente, al igual que la aprobación de una Ley General del Trabajo, iniciativa que está entrampada principalmente por la estabilidad absoluta reconocida por el Tribunal Constitucional, la rigidez laboral, los mayores costos y la falta de productividad.

¿Qué hacer ante ello? La tarea no es fácil para el Ministro de Trabajo de turno, pero es indispensable mantener el diálogo propositivo. Si nos entrampamos en los pedidos arriba citados, al compararlos con otros países, impactan negativamente en los índices de competitividad por las llamadas “regulaciones laborales restrictivas”(1)

Debemos reconocer, al mismo tiempo, que la flexibilización laboral ya se da en otros países, pues el mundo está cambiando y los derechos laborales deberían adecuarse, siempre respetando los principios y derechos fundamentales en el trabajo.

Vemos la necesidad, por ello, de mantener un lugar como el CNTP para un diálogo alturado, pero ante el retiro de alguna(s) Central(es) Sindical(es) es hora de pensar en la posibilidad de abrir la cancha e invitar a participar a otras organizaciones. A la fecha, existirían alrededor de ocho (08) Centrales Sindicales del sector privado (Confederaciones) en los registros del Ministerio de Trabajo, para no cometer el error limitativo establecido en la Ley de Salud y Seguridad en el Trabajo, Ley 29873, que dispone en su artículo 10, literal f, la existencia de solo cuatro (04) Centrales Sindicales, con el objetivo de poder formar parte del Consejo Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (2)

Tal vez la posibilidad de invitar a otras Centrales haga repensar la necesidad de que la representatividad sindical debe estar presente en el CNTP. Volver a encontrar puntos en común resulta necesario.

El Congreso de la República, quien aprueba las Leyes que puedan modificar y/o actualizar la normativa laboral, debería considerar —para ser más prudentes— que ante cualquier iniciativa legislativa presentada de carácter laboral, esta cuente con un consenso tripartito (Trabajadores, Empleadores y Ejecutivo).

El objetivo es no arriesgarnos a que se politice dicha iniciativa y el “remedio sea peor que la enfermedad”. O simplemente se mantenga el “statu quo” de la informalidad, como lo ocurrido con la derogación de la Ley 30288, Ley, que promovía el acceso de jóvenes al mercado laboral y a la protección social (Ley Pulpín), desprotegiendo a 263 mil jóvenes que se hubieran beneficiado en 5 años de vigencia de esta norma(3)

(1) http://www.cdi.org.pe/InformeGlobaldeCompetitividad/index.html

(2) http://ilo.org/declaration/lang–es/index.htm

(3) http://www2.congreso.gob.pe/Sicr/TraDocEstProc/Contdoc02_2011_2.nsf/0/127858400a77bb1905257d880063a73e/$FILE/PL0394205112014.pdf

 

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